Manifiesto IV Marcha por la Visibilidad de la Diversidad Funcional

26
ago
2010

Manifiesto IV Marcha por la Visibilidad de la Diversidad Funcional - Madrid 11 septiembre 2010

Manifiesto IV Marcha por la Visibilidad de la Diversidad Funcional

Una vez más volvemos a Madrid para hacernos visibles ante los ojos y las mentes de otros.

No estamos aquí todos los que somos pero somos el reflejo de todos los ausentes, de todas las personas ubicadas en los extremos de la exclusión social por la fuerza de una mentalidad segregadora que sigue presente en nuestra sociedad.

Una sociedad en la que las personas con diversidad funcional no cabemos como sujetos de derechos en de oportunidades con el resto de la ciudadanía, En muchas ocasiones somos tratados, contra nuestra voluntad, como objetos mercantiles (materia prima de residencias ) o susceptibles de beneficencia.

Este papel marginal que se nos ofrece contrasta con nuestras necesidades y deseos que son comunes a los de cualquiera.

¡Queremos vivir dignamente!

¡Dignidad en la Diversidad!

¡DIVERTAD!

Los que nos manifestamos gozosamente hoy no somos muy diferentes de usted, querido conciudadano. Somos hombres y mujeres con diversidad funcional porque solemos funcionar de manera distinta a la mayoría: en silla de ruedas, con un bastón y perro guía, incluso se nos puede ver con ojos achinados, mirada ausente o expresándonos en lengua de signos con nuestras manos…, pero no se engañe; somos mucho más de lo que se ve, como le ocurre usted. Somos PERSONAS  que:

  • Tenemos sentimientos, pensamientos y anhelos propios.
  • Aspiramos a vivir nuestras vidas en base a nuestras propias decisiones.
  • Nos gusta sentirnos respetados.
  • Nos gusta la libertad y queremos asumir nuestras responsabilidades.
  • Nos gusta vivir en nuestro entorno próximo.
  • Nos gusta viajar y/o tener la posibilidad de desplazarnos adonde queramos.
  • Nos gusta estar en las aulas ordinarias en el colegio.
  • Nos gusta trabajar en los mismos lugares que las demás personas.
  • Nos gusta amar y ser amados, tener hijos y formar familias.

En definitiva, formamos parte de la diversidad humana y queremos ser iguales en derechos y deberes.

Siguiendo el camino de otros colectivos que reclamaron la dentro de la diversidad, asumimos nuestra responsabilidad con relación al estado de cosas que hoy nos discrimina y por eso volvemos a estar hoy aquí

Exigimos que la sociedad nos garantice los apoyos necesarios para poder llevar una vida en de oportunidades

Exigimos la presencia de nuestros hijos e hijas en los centros ordinarios de educación, sin restricciones en los recursos que precisen, para educarles en libertad y que sus compañeros sin diversidad funcional tengan el privilegio de formarse a su lado, también más libres, en diversidad.

Exigimos que la ley nos preserve de la violencia en todas sus manifestaciones y, especialmente, la que sufrimos en centros de educación especial y residencias.

Exigimos los servicios de asistencia personal para cuantos no deseen vivir institucionalizados (en casa o en residencias) y a cambio hacerlo en donde libremente decidan.

Exigimos un  futuro con acceso al empleo ordinario y no segregado, obteniendo iguales salarios a iguales empleos.

Exigimos al derecho a la libre circulación, sin restricciones de accesos y recursos, por todo el estado, como cualquier ciudadano libre, sin que los impuestos que pagamos se vean empleados en restringir nuestra libertad.

Exigimos que en pleno siglo XXI las diversidades física, mental, sensorial o intelectual, no sigan viéndose como un lastre para la sociedad.

Exigimos políticas y medidas verdaderamente comprometidas. Hechos y no palabras. No queremos leyes sobre papel mojado.

Exigimos acción contra la discriminación.

Exigimos cañas y no peces, instrumentos para decidir y no servicios enlatados

Exigimos el estricto cumplimiento de la Convención Internacional de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que desde el 3 de mayo de 2008 forma parte del ordenamiento jurídico español.

Exigimos dignidad y libertad, que las vidas de todos los seres humanos tengan el mismo valor, con de oportunidades y pleno respeto a los derechos humanos… Exigimos DIVERTAD!

¡Derechos Humanos Ya!

¡Divertad! ¡Divertad! ¡Divertad!

¡Nada sobre nosotros sin nosotros!

Foro de Vida Independiente.org

No discriminación

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09
may
2010

Igualdad

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08
may
2010

Mensaje del Secretario General de la ONU Ban Ki-moon, con motivo del “Día Mundial del Autismo”

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03
abr
2010

El autismo es una discapacidad compleja e inadecuadamente conocida, con una amplia gama de manifestaciones. Los niños y adultos con autismo – y, de hecho, las personas que viven con discapacidades en general – tienen una doble carga. Además de los retos diarios de su discapacidad, también debe hacer frente a las actitudes negativas de la sociedad, el apoyo insuficiente a sus necesidades y, en algunos casos, la discriminación flagrante.

La Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que entró en vigor en mayo de 2008, es un poderoso instrumento para corregir tales situaciones. Su objetivo es promover la en el goce de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales de las personas con discapacidad. A día de hoy, 144 países han firmado la Convención y 83 lo han ratificado.

El Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo se dedica a crear una mayor comprensión sobre el autismo y promover la adhesión universal a la Convención de las Naciones Unidas. Al combinar la investigación con actividades de sensibilización, podremos ofrecer a los adultos y a los niños con discapacidades como el autismo la protección, el apoyo que necesitan y la plena incorporación en una sociedad inclusiva.

Al conmemorar el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo de 2010, recordemos que cada uno de nosotros puede asumir esa responsabilidad. Unámonos a las personas con autismo, sus familias y sus defensores en una comunidad de voces para una mayor conciencia y comprensión. También debemos mirar hacia adentro y volver a evaluar nuestras actitudes y las de nuestras sociedades para que podamos eliminar los prejuicios que discriminan a las personas con discapacidad. Vamos a dedicarnos a crear una sociedad justa y solidaria que permite la verdadera dignidad y derechos para todos.

La discapacidad explicada a los niños

Posted by Minusválido in Sensibilización
02
abr
2010

Victor Villar: “No debe haber igualdad sin diferencia, ni diferencia sin igualdad.”

31
mar
2010

Texto de la conferencia pronunciada en el Centro de Creación Contemporánea “Espacio Tangente”, de la ciudad de Burgos, el día 20 de marzo de 2010, en el transcurso de un acto público organizado por la Asociación Claudio de Burgos, en el que también intervino Jaume d’Urgell.

Buenas tardes a todas y todos:

En primer lugar, quiero agradecer al Centro de Creación Contemporánea Espacio Tangente, el esfuerzo realizado para que esta charla se haga realidad. Y también a los y las que han cedido sus obras para la exposición que veis aquí mismo y que podréis disfrutar después de esta charla.

También, pido disculpas por adelantado si la exposición es demasiado lenta, los intervalos en la misma se deben a la necesidad de copiar y pegar cada parte del texto en el programa de voz.

Antes de nada, al hilo de lo que decía Jaume, (por cierto, te pido perdón, el programa lee las cosas según se escriben, dalo por bien pronunciado); al hilo de lo que decías, digo, quiero diferenciar entre Discapacidad y Minusvalía. Bien, para resumirlo, yo tengo, repito tengo, una Discapacidad: circunstancia física y objetiva; la sociedad me hace sentir una Minusvalía: concepto social que habla de la percepción que se tiene de mí persona, de acuerdo a una valoración subjetiva. Y ya si entramos en un nivel superior de teoría de la Discapacidad, nos vamos al concepto de Diversidad Funcional, recientemente acuñado por la O.N.U. La Diversidad Funcional, implicaría, en un lenguaje sencillo, que yo sirvo para unas cosas y vosotros y vosotras para otras. Pero, a mi me vale con que la gente en general se quede con los conceptos de Discapacidad y Minusvalía claros.

Ala, ya nos podemos ir… ¡Que no!, ¡que es broma! Ahora básicamente, paso a desarrollar y concretar lo que acaba de enunciar Jaume. Siento que alguien se tenga que tragar otra vez la primera parte, pero lo de después es nuevo, lo prometo.

Con todo el dolor de mi corazón, debo decir que la imagen de la discapacidad ha sido siempre negativa, cambiando a lo largo de la historia, según el modelo de trabajo en la Discapacidad y el régimen político imperantes en cada momento histórico. Para no repetirme como el ajo, paso a narrar como sería el modelo que propongo yo.

Yo propondría una tercera vía, la cual apostase por una vida independiente, pero sin desatender las necesidades de las Discapacidades más severas: el modelo de trabajo reivindicativo y de acción comunitaria. En este modelo, aunque con nueva terminología, parto de la base de que sus principios ya existen entre las personas con Discapacidades, aquí solamente doy coherencia lineal y estructuro algo que he hablado durante años con otras personas con Discapacidades.

Las bases principales de esta teoría serían estas:

1ª.- Apuesta por un asociacionismo más reivindicativo y menos asistencial:

No debe ser función de las asociaciones servir de <<colchón social >> de una comunidad, sino que debe ser la propia comunidad y sus instituciones las que se hagan cargo de un colectivo. La función de las asociaciones debería ser de presión social a las Administraciones y no de sustitución de las mismas.

2ª.- Apuesta por un asociacionismo más ágil, cercano y menos burocratizado:

No se trata de crear estructuras pseudoadministrativas, dependientes de subvenciones, lentas y alejadas del colectivo, sino dar más capacidad de actuación a asociaciones con un campo territorial más cercano y que estén lo menos burocratizadas posible.

3ª.- Función de vigilancia contínua del asociacionismo sobre las actuaciones de las distintas Administraciones públicas:

Las Asociaciones en este aspecto pasarían a ser verdaderos agentes sociales a la altura de Sindicatos y Partidos Políticos de consulta y negociación con las Administraciones públicas en sus actuaciones.

4ª.- Apuesta por que las Administraciones asuman sus funciones y presten servicios normalizados a toda su ciudadanía:

Los servicios específicos (residencias, centros de día, centros especiales de empleo, etc, etc…) son necesarios y se deben prestar siempre por parte de las Administraciones. Sin embargo, estas deberán tener como principio básico el de normalización, siendo esos servicios básicos un tránsito a la vida normalizada, siempre que esto sea posible.

En definitiva. Se trata de garantizar una correcta atención social pública y asequible a las personas con gran afectación. Y por otra parte, se pretende que aquellas personas con Discapacidades que podamos participar en una sociedad abierta, podamos hacerlo con las mismas garantías que cualquier ciudadano o ciudadana.

No se trata de crear grandes infraestructuras privadas que se basen en la captación de usuarios para justificar su propia existencia, sino una atención responsable que no dependa de los parámetros de coste y beneficio. Tampoco se trata de que la Administración haga Acción Social en función de la demanda, sino bajo el concepto de , concepto que, en mi opinión debe formar parte del concepto más amplio de democracia universal.

No se puede hablar de democracia universal, cuando una parte de la ciudadanía nos vemos privados y privadas de derechos tan fundamentales como el derecho a la libre circulación, derecho al trabajo, el derecho a la educación o el derecho a una vivienda digna, teniendo dificultades hasta para alquilar un piso teniéndonos que enfrentar a los prejuicios de aquellas personas que creen que (y cito textualmente): personas como esas deben estar en un sitio para ellas.

Este modelo, intenta desarrollar el axioma: No debe haber sin diferencia, ni diferencia sin .

Si nos fijamos, este modelo coincide, casi en todo, con los Principios de Aplicación del artículo 3 de la Ley 39/2006, 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, (conocida popularmente como Ley de Dependencia). Esto es así, ya que tan imprudencia sería no contemplar la autonomía personal, como, bajo el pretexto de salvaguardar dicho derecho desatendiéramos a las personas más afectadas.

Por otra parte, aunque la Ley proclama el carácter público de las prestaciones del Sistema de Atención a la Dependencia, vemos como entidades privadas se han lanzado a por ese yacimiento empresarial, teniendo incluso que ser rescatadas posteriormente por la Administración Pública.

Aprovecho este momento para decir que, desde la Asociación Claudio de Burgos, vamos a impulsar y canalizar la demanda de una residencia para personas con . En toda Castilla y León hay muy pocas residencias de este tipo.

Coherentemente con lo anteriormente dicho, creemos que ese tipo de residencias son necesarias como puente para una vida completamente independiente. Esto es así debido a que es materialmente imposible que, en una economía de mercado, una persona con un gran grado de pueda optar a un puesto de trabajo sin una gran preparación académica, para optar a un puesto donde se desarrolle un trabajo intelectual, lo cual necesita mucho tiempo. Hasta que lo anteriormente dicho sea posible, esta persona tiene derecho a hacer su vida como cualquier persona; ahí es donde entran este tipo de residencias, las Pensiones No Contributivas, las becas a universitarios y universitarias con Discapacidad, la Ayuda a domicilio y el dinero de el Sistema de Atención a la Dependencia.

Hago aquí un paréntesis para aclarar una cosa muy importante: El Sistema de Atención a la Dependencia, no es, repito, no es, un servicio más del Sistema de la Seguridad Social, sino un Sistema a parte. Eso quiere decir que no se pueden solapar unos servicios con otros, como está sucediendo en algunos Municipios y Comunidades Autónomas gobernadas por el P.P.

Por último, quiero destacar, que este colectivo, aunque he dicho que es muy parado, tiene más razones para que su problemática sea una materia política. Eso es así, ya que no solamente plantea una cuestión de derechos civiles, sino también de derechos sociales, como hemos visto antes, lo que implica medidas de política presupuestaria, impositiva, etc, etc… Se trata de decidir cuanto y en que se gasta, dependiendo de la filosofía que se aplique. Esto último, en otros colectivos, no entra tanto en juego.

Por ese motivo, creo que las organizaciones de nuestro colectivo no tienen porque ocultar sus preferencias ideológicas, ya que según que visión de los derechos civiles y sociales tengan, tendrán simpatía por una tendencia ideológica u otra. Aunque, en algunos casos, también influyen las creencias religiosas, llegando incluso a depender orgánicamente de la Iglesia católica.

En otros colectivos sociales, (que me corrija Jaume si me equivoco), esa diferencia ideológica no se oculta, llegando a haber organizaciones propias de los partidos, como en el caso del colectivo L.G.T.B.

La política asociativa también es política, e incluso negar eso, en mi opinión, ya es una filosofía en sí misma, ya que, normalmente en ese caso se tiende a la privatización de servicios. El argumento de las asociaciones que defienden esta postura, vienen a resumirse en: no morder la mano que te da de comer. Bien, demos la vuelta a ese argumento, presionemos a las instituciones y organizaciones que tienen dinero y poder para cambiar las cosas, como cualquier Lobby, ¿no os parce?

Bueno, espero no haberos aburrido mucho y que haya podido transmitiros al menos un par de ideas claras con las neuronas que me quedan.

Ahora viene lo interesante, el debate. Muchas Gracias.

Victor Villar Epifanio

Jaume d’Urgell: “Cuando se vulneran los derechos de una persona, el desafío es contra los derechos de todas las personas”

30
mar
2010

Texto de la conferencia pronunciada en el Centro de Creación Contemporánea “Espacio Tangente”, de la ciudad de Burgos, el día 20 de marzo de 2010, en el transcurso de un acto público organizado por la Asociación Claudio de Burgos, en el que también intervino Víctor Villar.

Buenas tardes,

En primer lugar, me gustaría agradecer a la Asociación Claudio de Burgos, dedicada a trabajar para, por y con las personas con Parálisis Celebral con secuelas físicas, la oportunidad que me brinda al permitirme compartir hoy estos momentos de reflexión y debate con todas y todos los burgaleses que, a pesar del frío, os habéis acercado al salón de actos del Centro de Creación Contemporánea “Espacio Tangente”.

Saludar también a quienes nos ven a través de los diferentes medios y tecnologías de información y comunicaciones.

Asimismo, me gustaría dar también las gracias a quienes han hecho posible este evento: Mar Molpeceres y Víctor Villar, por cómo son y por todo lo que hacen. Verdaderos embajadores de un Burgos inesperado: de corazón castellano y mentalidad universal.

Gracias por participar en un acto de civismo militante. Militante, porque, sea cual sea vuestra opción a la hora de conducir la sensibilidad ideológica, más allá de los programas y las acciones de gobierno de los diferentes partidos políticos: acercarnos, conocer, analizar, debatir y reflexionar sobre la situación presente de la discapacidad, es, en sí mismo, un paso firme en el buen sentido; un paso hacia una sociedad más justa y ecuánime; hacia una sociedad más decente.

Y bien, puesto que por algún punto debía empezar a abordar la cuestión, decidí hacerlo no por el principio, sino por los Principios, aunque sólo sea para refrescar la memoria colectiva, porque, aunque parezca trivial, lo cierto es que algo tan cotidiano como el convivir y respetarnos, no está en absoluto alejado de la letra y el espíritu de los grandes textos:

Todos los seres humanos nacemos libres y diversos en identidad y circunstancias, pero iguales en dignidad y derechos, y, dotados como estamos de razón y conciencia, debemos coexistir y comportarnos fraternalmente, sin distinción de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

Y todo eso, lejos de ser una mera declaración formal, lejos de ser un mantra o la expresión utópica de un puñado de adolescentes, ingenuos e idealistas; lejos de ser una vacía declaración-fetiche, para memorizar sin comprender… la simple afirmación de que nadie es más que nadie, constituye en realidad, el mejor punto de partida para comprender las circunstancias de algunas y algunos de nosotros, a quienes llevamos largos milenios empeñados en ignorar y excluir por comodidad, por costumbre, porque no son como nosotros, por ignorancia, por desdén, por suprestición, porque “eso a mi no me pasará”, porque “tenemos asuntos más importantes que atender”, porque “no hay presupuesto”, porque “es imposible”, porque “no pueden”…

En definitiva, porque llevamos demasiado tiempo creando una sociedad “sólo para algunos”, preferentemente: una sociedad para hombres caucásicos, de mediana edad, católicos, nacidos aquí, de “buena posición”, “gente de orden”, “normales” y con una familia “normal”.

A todo eso, cabe preguntar, qué significa “ser normal” y cuántos lo son.

El caso es que quizá no seamos normales, quizá nadie consiga serlo del todo, pero en cualquier caso, lo cierto es que todos tenemos derecho a tener derechos. Tenemos derechos, reconocidos o no, respetados o no, pero en cualquier caso: tenemos derechos y aquí estamos para reivindicarlos, para exigir lo nuestro, para todas y todos, contra nadie.

En el fondo, se trata de una idea sencilla, pero —literalmente— revolucionaria: la ciudadanía abarca a toda la Familia Humana. No hay una “sociedad sólo para algunos”, y por ello, a partir de aquí, debemos educar, legislar y actuar en consecuencia, tanto en la esfera pública como en lo particular: como parte de lo correcto, sin esperar mayor recompensa que la rotunda seguridad de formar parte de una Alianza de Civilizaciones que progresa en beneficio de todas y todos, sin excepción.

Vamos a ver, contextualicemos: no se trata de un mensaje de “paz y amor”, estilo “años 60”; no pretendemos adoctrinar o desadoctrinar en credo alguno; no somos una horda de come-flores que viven en comuna… sabemos muy bien en qué mundo habitamos, y por eso mismo, no estamos dispuestos a permanecer inmutables ante ningún tipo de discriminación, porque, el hecho es que —si lo pensamos bien—, cuando en algún lugar se comete un atropello a los derechos de una persona, de algún modo, se atropellan también nuestros derechos, porque la consolidación de la injusticia constituye una amenaza para nuestros propios derechos, por eso mismo, todas y todos tenemos la responsabilidad de contribuir a crear una sociedad plural e incluyente, integradora y respetuosa.

Cuando se vulneran los derechos de una persona, el desafío es contra los derechos de todas las personas; y ser directa y personalmente la víctima, no es tanto una cuestión de buena o mala suerte, como una simple cuestión de tiempo.

Dicho esto, sería bueno, como parte del proceso de análisis, acercarnos —siquiera por unos minutos—, a la realidad cotidiana de las personas con discapacidad, tanto motriz o de comunicación, como sensorial o intelectual.

Sería bueno, y de hecho es un inexcusable ejercicio de empatía, conceder más importancia a las circunstancias que rodean la vida diaria de las personas con algún tipo de discapacidad.

Por cierto: tener una discapacidad no convierte a una persona en un ; del mismo modo que yo soy una persona con calcetines pero no me gustaría que nadie redujera toda mi existencia vital al mero hecho de etiquetarme como a una “persona encalcetinada”. Antes y por encima de cualquier otra circunstancia, yo no soy mis calcetines… del mismo modo que nadie es una discapacidad.

Decía que convendría que todo el mundo —y muy en especial quienes ostentan alguna responsabilidad pública o pretenden presentarse como una alternativa de gobierno a considerar—, convendría que se acercaran a conocer el día a día de las personas con algún tipo de discapacidad.

Convendría que conocieran sobre el terreno, los problemas derivados de la pervivencia de barreras arquitectónicas, todavía en pleno año 2010; que conocieran los efectos sobre algunas personas, de las carencias de nuestro sistema educativo y la dejadez de la información institucional; que conocieran en propia piel, la brusquedad con guante de seda y la indefensión sistémica ante la discriminación laboral de las personas con discapacidad, acrecentada por pretextos absurdos como la Crisis Económica, como si esta fuera una razón de más para prescindir de los colectivos “menos normales”; convendría que conocieran el grado de incumplimiento de la legislación sobre dependencia; el grado de incumplimiento de la legislación en materia de de oportunidades; el grado de incumplimiento de la legislación sobre acceso a la cultura; que sintieran el efecto de la inacción en materia penal —en concreto, la falta de interés por actuar de oficio que reiteradamente viene demostrando la Fiscalía—; que conociera el desamparo judicial en el que se encuentran muchas personas, que se supone que tienen la misma dignidad y los mismos derechos que cualquier otra persona.

Es cierto es que en poco tiempo hemos avanzado mucho, pero no deberíamos permitir que eso nos desmovilice, como un bálsamo de “ya hemos cumplido”, porque todavía queda mucho por hacer:

Queda mucho por hacer ante los casos en los que se superponen varios tipos de discriminación sobre la misma persona con discapacidad. No lo olvidemos: en Matemáticas quizá sea de otro modo, pero en este caso, menos por menos, no es más, sino todo lo contrario. Así, cuando hablamos de Mujer y discapacidad; cuando hablamos de minorías por orientación sexual o identidad de género y además con discapacidad; cuando hablamos de migración y discapacidad; cuando hablamos de drogodependencia y discapacidad; de personas mayores y discapacidad, exclusión social y discapacidad… podemos ver hasta qué punto puede llegar a resultar inaccesible todo este tenderete consumista al que llenos de un orgullo equivocado, nos atrevemos a llamar “el Sistema”.

Sólo a través de la empatía y el conocimiento mutuo, seremos capaces de comprender con humildad y reconocer que en muchísimos casos, los efectos de los diversos tipos de discapacidad podrían casi desaparecer, si fuéramos capaces de adaptar la sociedad, para hacerla más incluyente y respetuosa con la diversidad de circunstancias presentes entre quienes la componen.

Queda mucho por hacer, para educar a la opinión pública en valores de respeto a la diversidad. Es preciso acometer campañas de comunicación institucional que sirvan para concienciar y sensibilizar a la ciudadanía en algo tan simple como la necesidad de respetarse a sí misma, sin exclusiones.

Queda mucho por hacer en materia de educación: es preciso incluir, revisar, ampliar y actualizar contenidos específicos en el currículo de la asignatura de Educación para la Ciudadanía, y además, introducir contenidos transversales en los planes de estudio de todos los cursos de la enseñanza: primaria, secundaria, superior y de postgrado.

Queda mucho por hacer en la supresión de todo tipo de barreras arquitectónicas, tanto a nivel urbano como en el medio rural, como mínimo, en el ámbito de las Administraciones Públicas.

Queda mucho por hacer para erradicar el lenguaje discriminatorio, para superar prejuicios y estereotipos insultantes y vejatorios, expresiones necesariamente injustas, que contribuyen a mantener vestigios de lo peor de los tiempos pasados.

La Edad Media quedó atrás, es preciso acabar con el fenómeno de la discriminación indiscriminada, y además, hacerlo desde una sinceridad que sólo puede proceder de la compensión razonada, sometida a crítica y dotada de argumentos contrastados en plena libertad.

No se trata de cambiar vejación por eufemismos, ni de implantar un lenguaje de lo políticamente correcto, edificado sobre la nada, en el que cuesta diferenciar entre falsa buena educación e hipocresía descarada… No. Lo que hace falta es aprender a respetar y reflejar ese respeto en el lenguaje.

Por fortuna, cada día es más extraño leer o escuchar expresiones como: “sudaca”, “maricón”, “moro”, “invertido”, “señora de Pérez” ó “indiano”, y por desgracia, voces como: “minusválido”, “impedido”, “lisiado”, “” o incluso “disminuído”, siguen muy presentes en la prensa impresa de tirada nacional, forman parte del texto de la legislación vigente y de hecho, por desgracia, siguen presentes en el vocabulario de personas que se reclaman instruidas.

Queda mucho por hacer en materia de políticas de igualación activa, entendida no como una “discriminación de nuevo cuño”, sino como la superación de una larga etapa de ignominia, en la que se pretendía sostener la falsa ilusión de que la sociedad no es como realmente es.

La Ley y el Estado deben garantizar la efectiva de oportunidades de las personas con discapacidad, para que puedan acceder a todos los niveles de la educación, para incorporarlas en la actividad laboral, en la Administración Pública y en los órganos de dirección de todo tipo de organizaciones democráticas, empezando por los partidos políticos, la Judicatura, las Cámaras Legislativas y el propio Gabinete de Gobierno.

Queda mucho, muchísimo por hacer, en materia de visibilidad. Esconder es, probablemente, la forma más cruel, cobarde y antidemocrática de perpetuar una situación injusta. Dicen que aquello de lo que no se informa, es como si jamás hubiera tenido lugar… ocultar abunda en la ignorancia, y esta conduce a la barbarie, al imperio de lo arbitrario.

Es importante que empecemos a ver a algunas de las capacitadísimas personas con discapacidad (que no solo las hay, sino que no hace falta ir muy lejos para encontrarlas), es importante que las empecemos a ver ocupando puestos de relevancia efectiva y proyección pública. Como hacer es la mejor forma de decir, ese será el modo más coherente de hacer llegar un mensaje muy claro a la población: no solo nadie es más que nadie, además, ninguna persona vale menos que otra. Porque las palabras están muy bien, pero la voluntad política se expresa en listas y presupuesto.

Porque una sociedad que no nos incluya a todas y todos, no es digna de ser llamada sociedad. Por eso, y porque cada persona constituye una minoría individual, llegamos a la conclusión de que el respeto a las minorías es la mejor garantía para los derechos del conjunto de la sociedad.

Queda mucho por hacer, pero con vuestra ayuda, sin duda, lo haremos.

Muchas gracias.

Jaume d’Urgell

El 1º de Abril: El día azul del autismo “Light It Up Blue”

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24
mar
2010

La noche del 1 de abril, el Empire State Building de Nueva York se iluminará en azul para aumentar la sensibilización sobre el autismo y para conmemorar el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, el viernes, 2 de abril.

Se están moviendo consignas para que el mundo se ilumine de azul : Ciudad por ciudad, pueblo por pueblo – por la adopción de medidas para aumentar la concienciación sobre el autismo en nuestras comunidades.

¿Qué se puede hacer?

  • Durante el mes de abril hablar a la gente sobre el autismo.
  • Cambia la imagen de tu perfil en Facebook a la de “Light It Up” logotipo azul y etiquetar al menos 10 de tus amigos.
  • Publica en tu blog sobre esta “iluminación en azul”.
  • Agregar el “Light It Up” logotipo azul a tu firma de correo electrónico, y escribe tus e-mails en azul!
  • El 2 de abril llevar ropa de color azul y pide a tus compañeros de trabajo, de estudios y amigos que vistan de azul también. Toma fotos y hazlas públicas.

Podría ser tu vida

23
mar
2010

‘Podría ser tu vida’ es el título de la campaña de Down ; un spot elaborado por alumnos de Periodismo de la Complutense de Madrid para el Día Mundial del Síndrome de Down

Escuchando a los niños: testimonios de menores ciegos de todo el mundo

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23
oct
2009

Toño, monólogos desde la normalidad

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17
oct
2009

1er. monólogo en el programa de TV “El Hormiguero”: Busco trabajo

El 2º monólogo: La Polémica

Buscando Novia

Conociendo a los suegros

Los médicos

El Rock

Pablo Motos visita la casa de Toño.

Accesibilidad, en el programa de TV andaluz “Es Posible”

16
oct
2009

Reportaje sobre la movilidad y accesibilidad en pueblos y ciudades. Para tratar el tema, el espacio presentado por Pablo Barriga se centra en el caso de Sevilla, donde se está redactando un plan de accesibilidad universal que está previsto sea aprobado el próximo año. La pretensión del mismo es sancionar a quien lo incumpla y premiar a quien vele por su ejecución.

Paraplégica por un día

12
oct
2009

Especie de experimento periodístico en el que una periodista pretende vivir la vida de un en silla de ruedas (por supuesto oficialmente no existen de ningún otro tipo, ¿dónde están los amputados, las personas mayores con , las personas con deformaciones en las extremidades, los tetraplégicos…?). Bueno, resulta un tanto superficial, pero cualquier avance en sensibilización es bienvenido.

Una mirada de frente a la discapacidad

08
oct
2009

Charla con el equipo de ‘Yo, también’, la primera película española a concurso en la 57ª edición de San Sebastián que cuenta los amores y la vida de un licenciado universitario con Síndrome de Down

GREGORIO BELINCHÓN - San Sebastián – 23/09/2009

Una mirada de frente a la discapacidad. Película "Yo también"

Pablo Pineda no es un actor al uso. Primero porque él no es intérprete, aunque haya participado en innumerables programas televisivos. Segundo, porque es licenciado universitario dedicado a una labor que nada tiene que ver con la imagen. Y tercero, porque tiene Síndrome de Down. Pineda es un cóctel explosivo, en el mejor sentido de la palabra, y la película que ha coprotagonizado junto a Lola Dueñas, Yo, también, de Antonio Naharro y Álvaro Pastor, es el primer filme español a concurso en esta edición de San Sebastián y una demostración de que se puede hablar de sentimientos y de alegría de vivir sin caer en el maniqueo y exasperante “buen rollito”. Pineda encarna a David, un treintañero que comienza a trabajar en la administración pública en Sevilla. Es pulcro, ordenado, un ejemplo para los que le rodean… y por eso caerá perdidamente enamorado de Laura, una compañera de oficina alocada, prosmiscua, bebedora, con un pasado que le carcome y pocas ganas de sentar la cabeza. Naharro y Pastor, que han escrito varios cortometrajes, y que dirigieron Uno más, uno menos, corto candidato al Goya en 2002, respiran aliviados. Las primeras reacciones del público ante su debut en el largometraje no pueden ser más efusivas. Los cuatro componen un grupo tan especial como divertido.

Pregunta. Un filme delicado como éste, ¿se puede hacer con tensión en el plató? ¿Fue fácil el rodaje?

Antonio Naharro. Había que rodarlo desde el amor y desde el trabajo. El mal rollo está a la orden del día en el cine, y hay que solucionarlo constantemente, superarlo con profesionalidad.

Lola Dueñas. Siempre que se pueda, hay que lograr en el plató un muy buen ambiente. Además, así se trabaja más rápido.

P. Porque tocando un tema tan delicado como es la visión que tiene la sociedad de la gente con Síndrome de Down, no sé si el rodaje se puede calificar de normal.

L. D. Normal no ha sido, desde luego. Sí, especial.

Pablo Pineda. Totalmente cierto. Ha sido un rodaje distinto, desde el principio nunca hubo mal rollo. Todo era trabajo, esfuerzo pero con un objetivo claro.

P. ¿Por qué habéis tardado tanto en filmar un largometraje?

A. N. Habrá que preguntárselo a las televisiones, que no invierten…

L. D. Di que sí, ahí le has dado.

Álvaro Pastor. La ventaja es que hemos acumulado mucha experiencia.

A. N. Es que el proyecto era muy osado, porque por mucho que el prota fuera listo, el tema es el Síndrome de Down, que ya nos hemos dado cuenta que tira para atrás. Encima, cogimos a alguien que no era actor… A nosotros nunca nos tiró para atrás el tema.

Á. P. De hecho como sabíamos lo que queríamos hacer, el reto nos empujaba hacia delante.

A. N. Según nos sumergimos en el tema de la discapacidad, encontramos más amor y sabíamos cómo encauzar el tema. Entiendo que leída la sinopsis existan reticencias. Y encima era nuestra primera película. Comprendo a quienes no apoyaron el proyecto.

L. D. Pues ahora, ¡que se fastidien! [risas generales]. Yo entré poco a poco en el proyecto. Primero leí el guión, después conocí a Álvaro y a Antonio, hubo rollo, y finalmente me encontré con Pablo.

P. P. A mí me llamaron, me asaltaron en casa. Yo trabajaba en el ayuntamiento de Málaga y un día me los encuentro a la salida…

Á. P. Eh, que te habíamos llamado por teléfono.

P. P. Sí, es cierto y me dijeron que iban a proponerme algo y les escuché y pensé: “Veremos a ver, veremos a ver”… Y cuando me contaron que querían que yo hiciera una película pensé que había un error. Alguien se había equivocado: o ellos o yo.

A. N. Bueno, pero si te pasamos un primer guión que habíamos hecho sobre tu vida.

P. P. Sí, cierto, cierto.

A. N. Lo que ocurre es que el guión evolucionó mucho, lo alejamos de él para crear un nuevo personaje… Y los retrasos en la producción nos han ayudado a madurar la historia. Fue diferente cuando llegó Lola, cuando Pablo se apuntó…

Á. P. Cada incorporación nos ayudaba a crecer, cada uno ha puesto su grano…

P. P. Se veía muy claro en las distintas versiones. La historia mejoraba, era cada vez más viva. Cada vez que me llegaba otro guión, me enganchaba más.

P. Y te ha escrito un personaje chispeante, feliz, que logra algunos de sus objetivos amorosos…

P. P. He tenido mucha suerte.

A. N. Es que él es así. Hablamos mucho con Fernando Castets, el guionista que colabora con Campanella, y nos dijo: “Escribid como si no tuviera Síndrome de Down, que el público vea una comedia romántica”. Nos ayudó mucho. Hablamos de gente que hasta hace pocos años estaban encerrados en gorrineras y ahora dan entrevistas. Pero la película es mucho más, es vida. Y por eso era fundamental el humor.

P. P. Siempre tengo presente mi sentido del humor. Con mis respuestas les dejo secos.

A. N. Hay humor en el filme porque también se toca hueso con el dolor. Yo, también tiene muchas gamas porque es vida.

Á. P. Teníamos muy claro hacia donde ir. Creemos en que la dirección debe ser clara para no perder el rumbo, sin menospreciar opiniones del equipo.

A. N. Todos han aportado. Y para que este proceso funcionara, incluso en rodaje poníamos música, envolvíamos cada plano con elementos que pareciera que casi estábamos haciendo teatro. Así involucras al equipo / público.

L. D. Esta energía grupal nos ayudó a los actores, a que todos fuésemos parte de la película.

P. P. Éramos un poco Fuenteovejuna, ¡¡¡todos a una!!!

P. ¿Y qué tal concursar en San Sebastián?

Á. P. Es maravilloso. Cuantas más entrevistas, mejor. Nuestra película es pequeñita y este escaparate mediático nos impulsa. En la sección Oficial seguro que somos lo que hemos tenido menos presupuesto. Lo importante era la historia. Nos interesa hacer reír, como la vida.

P. ¿Qué esperáis que se lleve la gente a casa tras ver Yo, también?

L. D. Amor.

P. P. Espero que por lo menos vean el Síndrome de Down con otra óptica distinta con la que han entrado a la sala. Que reflexionen, que no se queden en lo guapo que soy y lo listo [risas], sino que recapacite sobre la profundidad de lo que ha visto y que le remueva.

Visto en El País

La Igualdad Humana

Posted by Minusválido in Sensibilización,Soluciones - Tags: ,
02
oct
2009


Es un vídeo que trata sobre la gente minusválida y sobre la humana. OCM CLAM

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