¿Qué es la Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA)?
Sep
2009
En nuestro país, según datos del CERMI, existen actualmente casi cuatro millones de personas con discapacidad. Muchas personas, debido a sus circunstancias motoras, sensoriales, intelectuales, perceptivas, de desarrollo, etc; encuentran importantes restricciones para acceder a las formas de comunicación convencional (habla, comunicación corporal, escritura,…). En estos casos, surge la necesidad de apoyarse en sistemas aumentativos y alternativos de comunicación (SAAC).
“Los Sistemas Alternativos de Comunicación son instrumentos de intervención educativa destinados a personas con alteraciones diversas de la comunicación y/o del lenguaje, y cuyo objetivo es la enseñanza mediante procedimientos específicos de instrucción, de un conjunto estructurado de códigos no vocales, necesitados o no de soporte físico, los cuales permiten funciones de representación y sirven para llevar a cabo actos de comunicación (funcional, espontánea y generalizable), bien por sí solos, bien en conjunción con códigos vocales, bien como apoyo parcial a los mismo, o bien en conjunción con otros códigos no vocales. En muchos casos la Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) precisa de un soporte tecnológico que debe ajustarse fielmente a las necesidades precisas de las personas que la utilizan. El desarrollo de productos tecnológicos adecuados a las características de las personas que los requieren y asequibles, es tan importante, como una correcta metodología de trabajo, para que quienes necesitan aprender y utilizar CAA, puedan hacerlo de la forma más eficaz. También es necesario que el entorno que rodea a los usuarios de CAA, en particular, y la sociedad en general, conozca estos otros sistemas de comunicación para que la inclusión de todos ellos sea un hecho.” Tamarit (1983)
Los SAAC se orientan a las necesidades y características comunicativas de cada persona. La comunicación nos ayuda a influir en el entorno, a modificarlo, a obtener resultados personales. Esto es, al fin y al cabo, lo que nos configura como personas capaces, lo que dota de calidad a nuestra vida. Pero la comunicación, además de ser el vehículo para la participación social, es vehículo para el acceso al aprendizaje, especialmente en los contenidos curriculares. Es decir, las dos fuentes básicas del desarrollo personal (interacción social y educación) están mediatizadas por las posibilidades comunicativas. La calidad de vida, tal y como la entiende la Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo, está influida de modo complejo por la salud física del sujeto, su estado psicológico, su nivel de independencia, sus relaciones sociales, así como su relación con los elementos esenciales de su entorno, factores que a su vez están íntimamente relacionados con la capacidad de cada persona para comunicarse y establecer relaciones sociales. Es importante recordar que los sistemas aumentativos y alternativos de comunicación son un derecho de la persona que los necesita, no una elección del profesional que los apoya o del centro que los acoge[1].
Desde la concepción expresada en la Clasificación Internacional del Funcionamiento Humano y la discapacidad (OMS, 2001), debemos considerar que no sólo hay que intervenir en la persona. Es preciso diseñar entornos promotores de comunicación, entornos aumentativos, tanto en centros educativos, como en ámbitos laborales, personales o de ocio. Para ello, la concienciación social, la capacitación del personal de apoyo y la dotación de recursos materiales son necesarios, pero no suficientes. Se requiere que los SAAC alcancen reconocimiento como medios legítimos para el desarrollo personal y la participación ciudadana. La diversidad comunicativa, debe ser incluida en el diseño legislativo, en el diseño de políticas, en el diseño educativo, en el diseño de entornos, el diseño de servicios, el diseño de productos.
[1] LEY 51/2003 de 2 de diciembre, sobre Igualdad de Oportunidades, No Discriminación y Accesibilidad Universal.



