La pasividad de Telefónica impide a un vecino de Castellar la teleasistencia.
Jul
2009
El Ayuntamiento denuncia que un hombre de 76 años que vive solo no puede disponer del servicio porque la compañía no le pone una línea de teléfono
CASTELLAR DE LA RIBERA (Solsones)
Hace casi un año que un vecino de Castellar de la Ribera pidió a Telefónica que le instalara una línea de teléfono en su casa, básicamente porque necesita el servicio de teleasistencia. El hombre, de 76 años, vive solo y tiene una salud delicada, pero la compañía demoró, continuamente, su actuación. El Ayuntamiento de Castellar, según ha afirmado su alcaldesa, Teresa Canal, está haciendo “todas las gestiones posibles” para solucionar el problema, pero “no hay manera”, apunta Canal.
La última notificación de la compañía, que recibió el vecino afectado por carta, anunciaba que el día 14 de julio los técnicos irían a poner la línea, pero no ha sido así. Al ver la negativa reiterada de Telefónica, la misma alcaldesa de Castellar ha querido tomar parte en el asunto. Canal asevera que Telefónica les “dan largas” y, aunque en un principio los afirmaron que solucionarían la cuestión “en quince días”, el tiempo ha ido pasando y el vecino, que vive solo y aislado, sigue sin línea.
La alcaldesa del municipio subraya que se les ha acabado la paciencia, después de que la semana pasada Telefónica les respondiera que no trabajarían “hasta dentro de 3 meses”, porque antes “es técnicamente imposible”. Esta pasividad ha indignado nuevamente tanto al Ayuntamiento de Castellar de la Ribera como el afectado. Teresa Canal critica la “falta de sensibilidad” de Telefónica hacia “las zonas rurales”, y destaca que el vecino, que vive en Sant Joan, en la zona de la Ribera Salada, “hace demasiado tiempo” que está esperando la teleasistencia, servicio por el que es imprescindible disponer de un teléfono fijo. La alcaldesa apunta que “es del todo intolerable” que la compañía vaya retrasando la instalación “cuando hay una persona mayor que tiene esta necesidad”.
El afectado, Sebastián Mestres, no entiende la actitud con la que actúa Telefónica y afirma que tiene una carta de la compañía donde hay unos plazos fijados que no se han cumplido. Mestres quiere disponer del servicio de teleasistencia porque “vivo solo y si algún día me pasa algo, no podré avisar a nadie”. El vecino de Castellar alerta que tiene “un riñón trasplantado y tomo medicamentos cada día”, hecho que le conlleva que a menudo deba ir al hospital. Por ello, cree que el servicio “es necesario”.

A pesar de que Sebastián sí que dispone de móvil, éste no es viable con la teleasistencia, para la que hay que tener un teléfono fijo. Aún así, la zona donde reside, la ermita de Sant Joan de Castellar, no es un punto especialmente complicado para acceder por los técnicos y, según Mestres, la mayoría de las masías de su entorno disponen de teléfono. Incluso, dice el afectado, a un kilómetro de su casa hay un campo de golf, por lo tanto Mestres cree que no se trata de una instalación complicada. El vecino de Castellar, sin embargo, no está solo en este asunto. En un principio, fue él quien solicitó personalmente a Telefónica la instalación de la línea, pero al ver que no hacían caso de su demanda, lo comentó a la alcaldesa. Mestres afirma que, enseguida, Teresa Canal se interesó por su asunto y comenzó a hacer las gestiones para solucionar el problema. Por ello agradece la iniciativa a Canal por “colaborar” con su caso e intentar buscar una solución antes de que sea demasiado tarde.
Visto en: Regio7.cat









