Sugerencias para convivir con personas invidentes
Ago
2009

- Si le entrega dinero, agrupe el mismo por su valor.
- Si convive con ella, procure que las puertas y ventanas permanezcan totalmente abiertas o cerradas, informe de los cambios que se produzcan en la ubicación de los muebles.
- No modifique su modo de hablar para evitar ciertas palabras y expresiones como “ciego” o “ver”: hable naturalmente.
- Cuando acompañe a una persona ciega, procure mantener conversación y avísele cuando se marche.
- Para indicarle donde sentarse, lleve la mano de la persona ciega al respaldo del asiento, sabrá sentarse por sus propios medios.
- Cuando entre o se retire de una habitación donde se encuentre una persona ciega, indique su presencia o anuncie su ausencia.
- Si se encuentra con un conocido invidente, debe presentarse con su nombre, no pretenda que adivine con quien habla.
- Cuando se encuentre con una persona ciega en una parada de colectivos, pregúntele que línea desea tomar. Si ayuda a abordarlo, colóquele la mano sobre el pasamanos.
- Señor conductor de transporte público: cuando un invidente descienda de su vehículo, cuide que no lo haga frente a un obstáculo ni lejos del cordón. Si observa una persona ciega esperando un colectivo, pare y pregúntele si es ése el transporte que desea tomar.
- La ceguera sólo impide ver. Una vida productiva e independiente, no depende de la visión.
- La compasión aumenta la dificultad de la persona ciega. El trato igualitario la dignifica y ayuda a desenvolver su vida normalmente.
- Los infantes invidentes, tienen el derecho natural de igualdad de posibilidades educativas, laborales y de integración social.
- Si una persona ciega acepta su ayuda, ofrezca siempre el brazo opuesto al que lleva el bastón, pues así, podrá seguir y realizar los mismos movimientos que usted.
- Evite una solicitud excesiva, hable con naturalidad, ayude discretamente.
- Cuando escuche el golpeteo del bastón de un invidente en una esquina, proponga ayuda para cruzar la calle, deténgase un momento junto al cordón de la vereda para indicar la presencia del mismo.
- Jamás se dirija a una persona ciega por intermedio de otra persona, hágalo normalmente y asegúrese que sepa que se dirige directamente mencionando su nombre o tocándole el brazo.
- Cuando se encuentre con una persona ciega, insinúe para acompañarle pero no insista.
- Si un invidente le consulta una dirección, indique con precisión, si debe doblar a la derecha, izquierda o seguir en línea recta.
- Para subir o bajar una escalera común, colóquele la mano sobre el pasamanos.
- El bastón blanco no es sólo un símbolo de ceguera, utilizado con la técnica adecuada, permite a la persona ciega, su movilidad libre e independiente.
- La rehabilitación devuelve a la persona ciega, la capacidad de desarrollar su vida activa e independiente.
- La persona ciega sólo ha perdido un sentido: la vista, recuerde que conserva cuatro restantes y su capacidad intelectual.
- Dijo Hellen Keller, poetisa ciega y sorda: “Lo que más lastima no es la ceguera, sino la actitud de las personas que ven”.
TODA PERSONA CIEGA ES UN CIUDADANO ACTIVOLic. Jorge Horacio Raíces Montero
Psicólogo Clínico

Mi propuesta: Pictograma de”minusválido activo”
Pictograma de minusválido “clásico” donde la persona está en actitud pasiva







